La que baila y goza...¡La Guapachosa!
Cuarenta parejas deleitaron al Cumbiódromo de la Vía 40, al ritmo de su majestad la cumbia. Una cumbiamba donde la unión y la armonía son claves.
La pollera coge vuelo y se ladea con un movimiento lento, la cumbiambera sonríe y su mirada se fija en su compañero, un 'galanteo' pronunciado en medio del incesante sol que se plasmada en el pavimento de la Vía 40.
Su majestad la cumbia desbordando en la Batalla de Flores, ante la mirada de miles de espectadores. El grupo de millo dejando el alma y de un momento a otro los cumbiamberos realizan su grito que marca la identidad del grupo: "La que baila y goza...¡La Guapachosa!".
La cumbiamba, fundada en 1984, fue uno de los grupos más aplaudidos en el Cumbiódromo. Son 40 parejas, 16 músicos, 6 de logística y 3 abanderados, en donde la fraternidad y el ambiente familiar predomina, liderados por el director Eric Toloza Ariza, quien cogió el mando del grupo hace 14 años.

Jornada de gran intensidad
La agrupación folclórica le abrió las puertas a Zona Cero este sábado para conocer detalles de su historia, preparación y sobre todo dedicación.
La jornada para una Batalla de Flores inicia desde las 4 de la mañana. Los integrantes del grupo van llegando de a poco a la sede de la cumbiamba, ubicada en el barrio La Victoria, en Barranquilla.
El tinto se prepara y la sala del inmueble se convierte en un salón de maquillaje y vestuario. En la cocina se aglutinan los desayunos y se preparan las hayacas para el refuerzo alimenticio.
Las cumbiamberas van cogiendo sus puestos, mientras las maquilladoras, lideradas por la hija del director del grupo, Erika Toloza Santander, quien hizo un estudio especializado en maquillaje, empiezan su labor con una destreza artística y una precisión de alto calibre. Ojos, mejillas y varias partes del rostro son bordeados de colores.

En la puerta de la casa se decora toda la entrada con los colores de la cumbiamba, el azul y el blanco prevalecen, incluso en el vestuario que este año fue nuevo, con unos detalles de flores que lo hicieron más llamativo.
Cuando los cumbiamberos están listos tras dos horas de preparación, todos se reúnen en la esquina de la 13C con 45B2, en el mismo barrio mencionado. En ese espacio, donde regularmente realizan los ensayos meses previos al Carnaval e hicieron la izada de bandera hace semanas, llegan los buses.
Los integrantes se montan calmadamente y las parejas se van instalando en cada silla y segundos después de partir, uno de los cumbiamberos toma la vocería y realiza una sentida oración para que la jornada salga exitosa.
Después de ese clamor, el ambiente cambia y aparece la música y el jolgorio, previo al desfile en el Cumbiódromo.

La armonía, la clave
En el trayecto, Eric Toloza Ariza, director del grupo, toma la vocería y le da esa última charla a la cumbiamba, que está lista para desplegar todo su talento.
"No tenemos grupo de niños pero nuestros pilares son los valores de la familia. Casi todos somos familias. Venía el papá y después venían los hijos. Somos un grupo diferente, nos conformamos mucho en los valores del respeto y la disciplina", indicó el director en diálogo con Zona Cero.
Toloza advierte que prevalece no tanto la experiencia de los bailadores, sino su don de gentes. A todos los integrantes les miran las cuentas de redes sociales porque el respeto es clave en la convivencia del grupo.
"Aquí no hay vulgaridades ni descontrol con el trago. Si vamos a tomar todos, lo hacemos desde el principio del desfile", afirmó.
Los hijos del director de la cumbiamba mantienen el legado. Empezaron a bailar desde la barriga y hoy bailan con sus parejas. "Ellos me manejan la juventud del grupo", puntualizó Toloza.

Hace 14 años, el director se sumó al grupo después de hacer varios estudios culturales. La cumbiamba maneja una estructura organizada, con directores para cada área: artística, musical, logística y cultural.
"Esto es un trabajo de todos y nosotros somos cumbiamba grande del Carnaval de Barranquilla. En ese grupo pequeño y selectivo de 11 cumbiambas grandes nos hemos ganado un respeto. Nos hemos fortalecido porque se nota la armonía del grupo. No tengo los mejores bailadores, pero la armonía y el respeto es lo que nos diferencia", argumentó.
Majestuoso
La cumbiamba llegó al Cumbiódromo de la Vía 40, con su espalda cargada de todo lo trabajado en el año para este Carnaval.
"Hacemos bazares gastronómicos, rifas, si nos ganamos algún premio se lo representamos a las mujeres que tienen mayor gastos. Detrás de nosotros hay mucha gente. Este año cambiamos de vestuario y eso no es fácil", reveló el director a Zona Cero.

Los integrantes se juntan en el puesto asignado por la organización y empieza el deleite ante el público. Las cumbiamberas y los cumbiamberos ejecutan la coreografía al ritmo de su majestad la cumbia.
Los aplausos y la ovación no se hicieron esperar y el colorido de la agrupación prevaleció. Gana el folclor, en medio de la resistencia física que representa una jornada de casi 20 horas, con desfile incluido, pero con la satisfacción del deber cumplido y la misión de conseguir un Congo de Oro número 13.
La que baila y goza...¡La Guapachosa!